Marzo del 2014
Jueves 20 de
marzo:
Salimos hacia Cacabelos,
tardamos unas tres horas y media en llegar, nos quedamos a dormir en el
“Hotel Villa de Cacabelos” 3 estrellas con desayuno y aparcamiento, todo en el precio.
La recepcionista súper amable
nos indicó donde podíamos cenar.
De entrada nos mandó al “Bar Danimar” y que preguntáramos
por "Maruja" que es una fenómena preparando las patatas asadas con piel, buenísimas. Luego nos fuimos a una pulpería “La Compostelana” en la calle del camino de Santiago,
nos recomendó medias raciones y acertó porque tela las medias raciones... pulpo,
cecina, croquetas, una botella de vino Mencía y dos helado: 22€.
Viernes 21 de
marzo:
Nos dirigimos hacia “Peñalba
de Santiago”, pasamos por Ponferrada y empezamos carretera de montaña muy
estrecha pero recientemente asfaltada. Son 35km. Pero tardamos una hora y media aproximadamente; el paisaje lo merecía.
Llegamos a Peñalba de Santiago,
un pueblo precioso, visitamos la Iglesia que tiene del arte Mudéjar. En el
interior poco queda, cuatro pinturas y nada más; pero hay que visitarla.
Continuamos la ruta, al
final del pueblo, un camino bien indicado que pone “Cueva de San Genadio”, 4km.
Ida y vuelta.
Cámara de fotos preparada,
cascadas preciosas y un paisaje para admirar. Una vez llegamos a la cueva, la
vistas son fantásticas, hay que decir que tela con el "caminito" todo para
arriba, bueno... quedaba la esperanza con la vuelta.
Ha merecido la pena llegar
hasta arriba solo por las vistas.
Una vez llegados al pueblo, nos
quedamos a comer en un bar del mismo pueblo, de los dos que había nos quedamos con el que se llamaba "La Cantina". Tenía comida de cuchara, potajes, ... nosotros nos
decidimos por un poco de jamón, cecina y queso, que era de la casa... tela con
el plato…, y una ensalada. Cerramos con unos postres hechos a base de castañas, todo,incluido el vino, por 38€ la pareja.
Ya de vuelta paramos en Ponferrada,
vimos la catedral y el castillo templario, por fuera mejor, por
dentro no merece la pena.
Nos dimos una vuelta por la plaza mayor y sin más... para el hotel, repetimos para cenar en el mismo lugar.
Sábado 22 de marzo:
Nos
quedamos a conocer Cacabelos, fuimos a ver la Moncloa de San Lázaro, que es un
hotel. En su tienda venden productos típicos del Bierzo.
A
las 12:00 teníamos reserva para visitar las bodegas del Palacio de Canedo, un
sitio increíble, parece que entras en falcon cresst, si... la serie americana
aquella de los viñedos, pero en versión española. La visita a la bodega dura
aproximadamente 2 horas, con una cata de dos vinos por 8€ pax.

Para comer nos fuimos a Villafranca
del Bierzo, comimos en el restaurante "El Padrino", muy bien por 12€ pax. El menú del día
y casero.
Intentamos ver algún monumento, pero estaba todo cerrado, abría tarde,
sobre las 18:00, un poco tarde.
Optamos por ir a “Los Ancares”, sabia decisión.
Nos dirigimos a Balboa a ver alguna palloza(choza de piedra y paja), precioso. Seguimos unos kms más, a
un pueblo llamado “a Cantexeira”, a ver una palloza que tenía unos 350 años,
nos encantó. Teniendo en cuenta que hacía un frío que pela, “1ºcentigrado”.
Haciéndose de noche cogimos rumbo para el hotel.
Hacia León a ver la catedral,
preciosa con esas maravillosas vidrieras.
Un paseito corto, íbamos con
poco tiempo.
Habíamos reservado la comida
en un pueblo que se llama “Valdevimbre”, carretera de Zamora. Precioso, con un
atractivo especial, y son las cuevas, antiguas bodegas donde guardaban los vinos
y que hoy en día las utilizan como restaurantes.
Al entrar eso parece un
laberinto, pasillos por un lado, por otro, una pasada de bonito, y en cada
esquina una cavidad con una mesa.
Para comer lo típico de esta
zona, cecina, morcilla de León y lo más típico
es la tortilla guisada. De postre los canutillos de Cristina y leche frita, y
que no falte el café de puchero!, todo impresionante de rico por 38€. Y el vino
de la zona que hay que pedir es el prieto picudo.
Un viaje a un precio que merece repetir,
y como todo lo que empieza se acaba hasta el próximo viajeeeeeeeeee……………………………………